Musa (12)

En el exterior sentí que mi piel y mi cabello se mojaban. Una fina capa tibia de humedad y hollín, manchando mis manos y corriendo por mi frente.

Estaba oscuro y los ojos comenzaban a arderme.

Me interné en las calles, dirigiéndome hacia el río. Caminé diez cuadras y me sentí exhausto. A mi alrededor edificios y edificios de los que no veía el final, como si empezaran en la tierra y se elevaran para enterrarse en las nubes ennegrecidas que había sobre la ciudad. Los vidrios estaban también manchados y no podías ver el interior de los departamentos. Grandes lágrimas negras bajaban por las ventanas.

 

Nunca me había internado a pie en la ciudad, así que no sabía si la reproducción que hacía El Artífice de las calles era certera. No creo que la realidad pudiera ser mejor que lo que me rodeaba, no creo que él exagerara en lo que mostraba en la RCEC.

 

El río estaba a unas veinte cuadras desde el barrio donde me encontraba. Siempre lo veía de paso en algunas de mis pocas salidas anuales. Sus aguas eran negras y estaban atrapadas en un canal muy hondo de cemento. A los costados de este canal, bajo los puentes, sabía que vivía gente. Nunca los había visto.

Asustado mientras me dirigía hacia allí, trataba de imaginar como serían los márgenes del río, lleno de mendigos y drogadictos.

 

La calle por la que iba descendía serpenteando hacia un puente. A lo lejos vi una persona delgada, con el pelo un poco largo, vestido de negro. No lo distinguía bien, su rostro era un manchón bajo las luces del puente, pero tuve la sensación de que ése era él. El Artífice. Estaba en el primer tramo del puente y, mientras me acercaba, se dio vuelta y miró hacia mí. Se quedó unos segundos quieto y luego se dirigió al borde del puente para bajar a la rivera de cemento.

Miré alrededor y no había nadie. Una leve brisa que sentía tóxica y maligna llegó desde el río. Corrí hacia donde había visto desaparecer a El Artífice.

 

Me detuve en el borde. El agua negruzca hacía un ruido extraño al arrastrarse. Ni siquiera podría decir que era un líquido, era como un ser, una babosa extraña, que se movía sobre el cemento.

Descendí con cuidado, sin poder apartar los ojos del agua, por una especie de sendero de cemento que corría paralelo al río. Caminé hacia donde pensaba que El Artífice se había dirigido. No lo veía en ningún sitio, pero a unos cien metros había una especie de arcada que se internaba en el costado de la rivera, internándose en las entrañas de la ciudad. Dentro se veían pequeñas luces titilando.

 

Me dirigí a la entrada aterrado. Mi valor y mi fe remitían de a ratos.

De pie, junto a la grieta en la pared, noté que la abertura había sido hecha a los golpes por los que habitaran el lugar.

 

Aún sin haberlo visto entrar sabía que El Artífice estaba allí. ¿Pero qué me esperaba en el interior?

 

Trepé una especie de escalera de escombros y agarrándome del borde metí al agujero. Adentro era todo oscuridad, solo las luces a lo lejos me marcaban adonde ir.

Camine casi ciego hasta que mis ojos se acostumbraron un poco a las tinieblas que me rodeaban. Todo era silencio, pero creí escuchar algo a mi derecha, en la pared frente a mí. Entorné los ojos y me quedé paralizado. Una mujer estaba tirada, apoyando su espalda contra el muro. Me le acerqué. Era delgada, su ropa estaba sucia, su mirada perdida. Parecía muerta pero no lo estaba. En su cabeza una herida cubierta con vendas sucias, de la cual salía un cable tecno orgánico que estaba conectado a una máquina RCEC de los primeros modelos. En el piso, frascos vacíos de la droga para Musas, rodeándola y formando un extraño dibujo sin significado para mí.

 

Siguiente
Anterior

Ver listado

Anuncios

¿Qué te parece?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s